EL TREN FANTASMA (Oneshot)

Glenna. Tabaxi pícara. (Narradora. Yo)

Omh-ki. Kenku monje (Aaron)

Meliodas. Elfo guerrero (Toru)

Ruel Stroud. Enano pícaro (Sara)

20-8-2022

EL TREN FANTASMA

One shot de Eberron

Desperté sacando las garras como si fuera a caer. Estaba en un callejón con Iyo, mi querido colega elfo. Estábamos investigando algo y nos prometieron oro y mejoras. Ya luchamos contra sectarios, pero nos rodearon. Aún no sé cómo. Me tiraron de rodillas y me obligaron a ver cómo mataban a mi amigo. Después, fui yo detrás. Noté cómo la sangre corría por mi cuello y mis manos, espesa.

Abrí los ojos. Estaba en un vagón que me recordaba a mi estudio. Todo estaba tal y como lo dejé antes de marcharme de aventuras con mi compañero. Al que no vi a mi lado. Abrí la trampilla donde escondo el oro y, en su lugar, apareció una mano espectral con intención de agarrarme y lanzarme a las vías.

“¡COÑO!” exclamé cerrándola de golpe.

Salí fuera y vi un pasillo larguísimo con alguien en medio, al parecer cagándose en todo en un idioma que desconocía. Aunque diría que es élfico. Lo primero que hice fue pensar que era uno de los sectarios que mataron a Iyo, ¿y a mí? Y le lancé una daga. Después, me acerqué con la intención de matarle, pero me quedé a medias cuando vi que se trataba de un elfo.

“Anda. Pues no, no eres un sectario.”

“¡Primero se dice buenos días!” señaló mi arma clavada en su hombro. Me pareció rarísimo. ¿No le dolía? ¿qué estaba pasando?

Después vino un señor mayor que se presentó como Ruel. Decía cosas muy raras así que imaginé que debía de venir de algún plano desconocido. Hablaba de perros perforadores y movidas varias. Me preguntó si entendía la jerga de los ladrones y tras un par de pruebas, quedó satisfecho. Podemos llevarnos bien. El elfo, por cierto, se presentó como Meli.

Más tarde se nos acercó un kenku y, a lo lejos, vimos una mujer pez ensangrentada hasta las cejas. Mientras hablábamos con el kenku y decíamos nuestros nombres…

“Me llamo Omhki.”

“¿Cómo? ¿cómo? ¿Omhki?” repetí.

“No, no. Ooooooom Ki” repitió él como si estuviera recitando un mantra.

En ese momento miramos al otro lado del pasillo y la chica se acercaba. Lo primero que hice fue apuntarle con el arco, pero el kenku, me agarró del brazo.

“¿Seguro que es necesario la violencia?”

“¿¡PERO NO LA VES, QUÉ MAL ROLLO!?” “¡NOS VA A MATAR!”

Finalmente se acercó y se presentó como Thalassa. La muchacha no parecía mala persona, pero para mi gusto, tenía comentarios difíciles de digerir. Digamos que es muy echada “palante”. Y no le cuesta tirarle los trastos a todo bicho viviente que se mueva. Después, escuchamos unos sonidos molestos y nos rodearon unos fantasmas.

Uno de ellos lamió a Thalassa pero más que pasarlo mal diría que hasta lo disfrutó. Sentí un escalofrío intenso al verlo y después, vimos que estaba paralizada. Imagino que por algún tipo de veneno. Meli, intervino asestándole un buen hachazo a uno de ellos, matándolo de tres golpes con una agilidad interesante. Es raro que se puedan matar, imagino que tendrán algún tipo de ectoplasma. Nuestra chica pez, insultó a uno de los fantasmas, pero no sé con qué propósito.

El kenku corrió a hostias a otro, Ruel, se hizo amigo de uno de ellos y yo, me cargué al que quedaba. Tras la pelea, escuché que hablaban del elfo, que se llamaba Meliodas. Debía de ser alguien importante, pero yo no lo conocía.

“Si no le conozco, no es importante.” Dije.

Me explicaron su historia. Al parecer se lio una guerra civil entre elfos de la que salió MUY mal parado. Le pasaron varias cosas y una de ellas, bastante poco deseable. Pero no entraré en detalles. Luego, cambiamos de tema. Empezamos a discutir sobre en qué día de la semana estábamos y no dimos ni una. Llegamos a la conclusión de que estábamos en otro plano. Tras caminar mucho, llegamos a un vagón comedor con un camarero.

Omh-ki se sentó junto a él y empezaron a tener una conversación existencialista. Solo les faltó preguntarse por el sentido de la vida. Thalassa se quejaba de que quería salir de allí porque no había sexo y era muy aburrido.

“¿Dónde estamos?” preguntó finalmente nuestro cuervo monje.

21-8-2022

“Tengo que salir de este tren. Unos sectarios mataron a mi amigo. No puedo dejarles ir.”

“Yo solo quería ascender al Nirvana.” Se quejó el kenku.

“Me gustaría ver a mis nietos. Dejé al negligente de mi hijo con ellos.” Suspiró Ruel.

Mientras estábamos hablando y desvariando, nos atacaron unos murciélagos. Atacaron a Omh-ki y Thalassa pero por el momento, ambos parecían estar bien.  Meliodas soltó un golpe interesante con sus hachas, un elfo rápido para lo pesadas que son esas armas. Yo, de un espadazo, conseguí acabar con uno de esos bichos.

Thalassa creo que intentaba motivar al monje. Pero por la mirada del kenku, parecía que intentaba huir de ella ¿o de nosotros? El caso, es que creo que sirvió de algo.

Ruel, sacó al fantasma de la bolsa de contención para pedirle que explorara el lugar en busca de más enemigos.

“Escucha, Junior-Junior. Quiero que vayas a explorar por si hay más.”

“Le doy medio día.” Apostó Meliodas.

“Creo que eso es demasiado tiempo.” Intervino Thalassa.

El fantasma de nuestro compañero desapareció para explorar el lugar, pero por desgracia, se encontró con un tipo raro que acabó con él antes de que pudiera regresar a nosotros. Ruel se sintió mal y pude entenderle, yo también había perdido a alguien querido sin poder hacer nada. Volvimos al bar con una sensación de impotencia bastante desagradable.

“Vengaré su muerte.”

“Yo te ayudaré.” Intervine.

“Primero Kama, luego Junior…”

“Quizá Junior no está aquí porque está vivo.” Intenté animarle.

Encontramos a un tío raro con gabardina que cogió un gólem y lo puso a conducir.

“Sois las almas tan sabrosas que he cogido.”

“Es lo más bonito que me han dicho.” Sollozó Thalassa.

“¿En serio crees que eso es bonito?” protestó Meliodas.

“Déjala. Está más allá que pacá.” Susurró Ruel.

Empezamos a luchar contra esa cosa haciendo aparecer más murciélagos. Un murciélago grandote y siniestro como él solo, con tremenda boca, tenía atrapado a Ruel impidiéndole prácticamente moverse. Meliodas, atacaba a esa cosa mientras que nuestro compañero, tenía miedo de acabar abierto en canal por las hachas del elfo. Por suerte, salió bien. Thalassa trató de seducir al monstruo y este, soltó a Ruel incluso vomitándole encima. Supongo que salió bien en cualquiera de los sentidos. Porque se largó. Pero no habíamos terminado.

Por más que intentábamos acabar con el tío de la gabardina no podíamos. Era demasiado poderoso y siempre acababa haciéndonos cualquier guarrada. Además, sacó a un fantasma muy poderoso que anteriormente fue el Junior-Junior de Ruel.

“Junior-Junior es mío.”

Finalmente, no lo conseguimos y nos puso a dormir a todos. Al despertar, estábamos en una celda mágica con un hechizo que solo era de entrada. Vamos a terminar mal y el muy cabrón, solo nos dio diez minutos porque “era un dios generoso” para que nos despidiéramos. Pero en lugar de eso, empezamos a darle vueltas al asunto. Había runas que, si las disipábamos, abrirían la celda, pero ninguno de nosotros conocía ese conjuro. Si rompíamos las runas, no podríamos salir. Así que Ruel tuvo una idea.

“Os meteré en la bolsa de contención y os sacaré fuera. Al menos, vosotros sobreviviréis.”

“Espera Ruel. ¿Y tú?” pregunté.

“Yo ya he vivido suficientes años y he hecho de todo.”

“No, no. No me voy sin ti.”

Empecé a echar un vistazo a los alrededores y vi varias cosas que nos podían servir para huir. Pergaminos, papeles…y cuerda. Con una de esas, podíamos sacar a Ruel de la celda y continuar con nuestro camino. Finalmente, hicimos caso a nuestro compañero, metiéndonos en la bolsa para que nos lanzara fuera de la prisión.

“Volveremos a por ti.” Le dije.

Salimos de la prisión gracias a la bolsa y al buen lanzamiento de nuestro compañero. Pero desafortunadamente, Thalassa y yo no conseguíamos aguantar la respiración como Meliodas y Omh-ki. Así que, a nuestra Barda, no se le ocurrió otra cosa que la brillante idea de hacer una pequeña raja a la bolsa de contención…enviándonos a todos al plano astral sin poder rescatar a Ruel y yo, sin poder vengar a Iyo.